La excelente preparación física y psicológica y unos nervios de acero salvaron la vida de la bióloga marina Claudia Vollhardt, la primera entrenadora de orcas de Europa, cuando entrenaba con Tekoa, un cetáceo macho de 7 años y una tonelada y media de peso.
En un momento del ejercicio, la orca impactó en el pecho de su entrenadora, atrapó con su mandíbula el antebrazo derecho, la sumergió 12 metros hasta el fondo del tanque y otras veces más, hasta dejarla libre, momento en que la joven aprovechó para salir de la enorme piscina ayudada por sus compañeros. La sonrisa estrella del Loro Parque sufrió fractura de cúbito y radio y lesiones musculares. Una portavoz de estas instalaciones asegura que del fuerte impacto en el pecho no le quedan lesiones de gravedad.
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