Mucho castigo para la UD, que tuteó al Villarreal (2-4)
Un nuevo chasco para Las Palmas, que no ve recompensa a su juego. Anoche tuvo demasiado castigo. El Villarreal no fue superior, pero contó con la descarada ayuda de Fernández Borbalán, que protegió a los castellonenses y dio una lección de cobardía al no expulsar a Guille Franco en el minuto 18.Las Palmas no mereció la excesiva derrota de anoche, pues con pocos habituales hizo frente a un Primera División y remontó un 0-2. La Copa contra un rival superior tiene la contribución añadida del arbitraje, pues de antemano parece predispuesto a favorecer al grande, como luego reflejan sus decisiones.
El gol de Guille Franco cuando apenas habían transcurrido cuatro minutos de partido hacía presagiar lo peor para la Unión Deportiva Las Palmas, netamente inferior a los castellonenses en potencial y también en la práctica. Apenas el equipo de Pellegrini apretaba un poco el acelerador los ayer amarillos y azules tenían problemas para controlar la situación. El mediocampo local era un auténtico lunar en la creación y las carencias defensivas se pusieron más al desnudo cuando Pires logró el segundo gol del ayer submarino negro. Antes de eso, el cuadro levantino debió haber quedado en inferioridad numérica, pero la pusilánime actitud del árbitro de perdonar la segunda amarilla a Diego Franco por reiterada retención del balón con la mano dejó al delantero mexicano vivo. Esa actitud tiene más tintes de vileza que de un simple error arbitral.
Con el partido más cuesta arriba, Las Palmas se fue hacia el área rival, y fue cuando una caída de Francis hizo que el árbitro, posiblemente con mala conciencia, señalase un penalti que sirvió para acortar distancias y para el estreno goleador de Sergio Suárez.
Insistencia
Las Palmas administró mejor el balón en el segundo tiempo, y por momentos tuteó con soltura al Villarreal. La mejor y mayor proyección con el balón trajo consigo el gol del empate, del otro gemelo, devolviendo el delirio a la grada, que vio la posibilidad de ganar el partido.
Las Palmas no se echó atrás, buscó el triunfo, aunque el equipo comenzó a evidenciar problemas físicos de los menos habituales. El árbitro tampoco parecía dispuesto a dejar que el Villarreal perdiese aquí, y en el 79 no dudó en señalar penalti en una tibia entrada de David González (al que terminó expulsando en el 84), que Pindado detuvo en dos ocasiones a Franco. La ayuda del árbitro la aprovechó el Villarreal para marcar en el 86 y en la prolongación, para poner un marcador excesivo para los méritos amarillos.

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